El silencio de la piel
La piel también comunica en silencio. Sensibilidad, opacidad o desequilibrio pueden ser señales de un sistema que intenta adaptarse y necesita volver a encontrar estabilidad.
La piel también comunica en silencio. Sensibilidad, opacidad o desequilibrio pueden ser señales de un sistema que intenta adaptarse y necesita volver a encontrar estabilidad.
La piel guarda memoria del tiempo vivido. Cuidarla no es borrar huellas, sino acompañar lo que ha sido con presencia y respeto.